Salima Cure, A Sud - BOLETIN "Que pasa en Italia n°6 - Campania es una región del sur de Italia. Desde 1994, aunque sólo en el 2008 fue declarado oficialmete por Berlusconi, vive en un estado de emergencia debido a la gran cantidad de basuras acumuladas en el territorio por una mala gestión de éstas. Jueves 26 de marzo, las calles de la ciudad de Acerra están militarizadas, cientos de manifestantes visten de negro y llevan ataúdes, se vive el luto, un nuevo atentado a la población y al territorio campano ha sido cometido, el primer ministro, Silvio Berlusconi, sus amigos políticos y empresarios del norte del país dieron luz verde para la entrada en funcionamiento del mega-incenerador de Acerra donde se quemarán 365 días al año y 24 horas sobre 24 todo tipo de basuras producidas en el territorio y sobretodo fuera de éste. En su discurso inagural, Berlusconi afirmó que el incenerador no contaminará más de lo que contaminan tres carros de medio cilindraje, una afirmación no sólo mentirosa por las grandes cantidades de dioxina que éste producirá y arrojará en el aire, sino también indignante por el hecho de pronunciarla en la zona conocida como el “triángulo de la muerte” dada la alta incidencia de tumores en sus habitantes precisamente por el continuo contacto con grandes descargas de basura que han sido esparcidas en su territorio, en el agua, en sus huertos, sus járdines, sus ciudades, su vida.
Berlusconi en su discurso también felicitó a los empresarios de Impregilo, constructores del incenerador, llamándolos incluso héroes de la nación; sin duda otra afirmación indignante porque estos “héroes de la nación”, quienes se adjudicaron en el año 2000 la gestión de todo el ciclo de recolección y tratamiento de basuras de la región Campana, han sido los creadores de las mostrosas ecoballes (ecopaquetes) que de ecológico no tienen nada, sino que son paquetes comprimidos en cuyo interno hay todo tipo de basuras y que han sido abandonadas en un fértil campo de duraznos y fresas, conocido como “Taverna del Re”, sin ni siquiera pagar por la tierra y destruyendo a su paso las cultivaciones de los campesinos que están cerca, las fincas de animales, han hecho desaparecer las abejas, marchitar los frutos en los árboles e han inundado el entorno de malos olores, moscas y enfermedades. Son cerca 6 millones de toneladas de todo tipo basuras abandonadas a cielo abierto. Claro, todo este giro de mala gestión y negocios hechos en total complicidad con las mafias locales, que allí mandan y controlan todo.
Inagurado el incenerador de Acerra todos estos paquetes de basura serán quemados allí, provocando más daños para el ambiente y la salud de los habitantes, quienes respirarán y comerán todas las dioxinas que viajarán tranquilamente por el aire y se depositarán en cultivos y fuentes de agua.
Es un verdadero crimen ambiental. Lo peor de todo es que ya Berlusconi ha anunciado la apertura de otros incenerados en las regiones de Lazio y Sicilia. Como dice un viejo dicho colombiano, amanecerá y veremos.
Salima Cure, A Sud






